Álbum: Sometimes I wish we were an eagle (Drag City, 2009)
Diciembre, período de recapitular y hacer resumen del año, momento de hacer y, sobre todo, comentar, las ya tradicionales listas, de las que me declaro fan. Las listas de música tienen dos grandes alicientes: el permitir hablar y discutir acerca de música y el descubrir discos que pasan desapercibidos en medio de la mareante oferta musical a la que tenemos acceso. Y de la lista de un buen amigo (hola Jesús) me llamó la atención lo bien que hablaba del nuevo disco de Bill Callahan, segundo bajo su propio nombre tras unos cuantos escondido tras el nombre de Smog!
Y el disco empieza así:
“I used to be darker/ Then I got lighter/ Then I got dark again.”
Toda una declaración de intenciones, ya que nos encontramos a un Bill Callahan de varias caras, con su maravillosa voz de barítono llevando el peso de las canciones, con sus maravillosos juegos de palabras, pero también un Bill Callahan que ha llenado sus canciones de arreglos, con unas cuerdas presentes a lo largo del disco pero sin caer nunca en el exceso.

Bill Callahan, el brillo detrás de la niebla..
Y entre todas, Too many birds, sencilla canción que en la voz de Callahan se hace majestuosa, inmensa, alcanzando la máxima belleza cuando, bajo los mismos acordes, va añadiendo palabra a palabra hasta completar la frase…
If…
If you…
If you could…
If you could only…
If you could only stop…
If you could only stop your…
If you could only stop your heart…
If you could only stop your heart beat…
If you could only stop your heart beat for…
If you could only stop your heart beat for one heart…
If you could only stop your heart beat for one heart beat.
Veréis como tras escucharlo, no podréis dejar de repetirlo. MAGIA…
if…if you…
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